
Nos encontramos con el escritor Jorge Enrique Arbeláez, nacido en Ibague, departamento del Tolima de la Colombia hermana, para que desde su óptica como hacedor de cultura nos hable de la paz y en concreto de su obra, la novela titulada: "Y ¿PORQUE NO?"
Ramón Martínez: ¿por qué el título de la novela?
Jorge Arbeláez Esta novela intenta lanzarle un reto al lector, a la sociedad. Todo libro es escrito con la intención de modificar la forma de pensar del lector. De convencer de algo a quien se espera lea el libro. En este caso, la novela es una pregunta que esta flotando sobre el ambiente. Es la utopía que esta pesando sobre las caras, sobre las miradas de los desplazados y de los abandonados de la esperanza. Es una pregunta que espero acompañe al lector a través de toda la historia, y que le quede sonando en la conciencia como un llamado a pensar en ese otro que se encuentra del otro lado, y que siente, sufre y sueña como él.
Ramón Martínez: ¿Y la novela?
Jorge Arbeláez. La novela es solamente un pretexto para dar cabida al dolor, pero también a la esperanza. Es la posibilidad de sentir desde otro punto de vista, de sentir ese dolor que a veces nos resulta tan ajeno, pero que casi podemos palparlo. Es un reclamo contra la indiferencia. Es la forma de sacar la realidad de la banalidad de los noticieros, y traerla a nuestros corazones. La novela es una queja para no quedarnos en el lamento, para llegar mas allá de las culpas y las recriminaciones. Es una invitación a sentir ese dolor ajeno como propio, y sentir esa solidaridad tan propia de los colombianos.
Ramón Martínez. Dentro del desarrollo de la novela encontramos varios personajes a través de los cuales tu presentas situaciones que son reales.
Jorge Arbeláez. La novela busca ser un reflejo de la realidad colombiana, y aunque es una historia trata de partir de la realidad y crear un mundo nuevo utilizando la literatura como un medio. La novela es un pretexto para describir la realidad colombiana y crear en el lector una sensibilidad distinta con referencia al problema sociopolítico. La novela quiere rescatar ese sueño de todo colombiano, que es el de vivir en paz, en un país en donde pueda sentirse seguro y orgulloso. Pero la novela no busca hacer política. No quiere ser una justificación para nadie. Tampoco intenta ser un documento histórico. Hay muchísimos estudios sobre el tema realizados por instituciones muy respetadas, con los cuales no intento competir. La novela es un canto a la paz. La novela tiene como punto de partida la realidad, pero solo eso, el desenlace está exclusivamente en la literatura. Es parte de la ficción.
Ramón Martínez: Realmente la situación colombiana para quienes la conocemos un poco y tu que la dominas en gran parte, es necesario remontarnos un poco a las visiones macondianas, de lo real maravilloso, ¿desde tu óptica como escritor y del tratamiento que les das a los personajes de la novela, hay algo de fantasía o ves realmente la posibilidad de que se de un proceso de paz en Colombia?
Jorge Arbeláez: La paz es una utopía, es algo que se sale de la realidad y que el pueblo colombiano tiene que dar un salto muy grande para poder alcanzar, es el horizonte que debería guiarnos. Pero la paz en este momento es una fantasía, es un sueño de un genio que está dentro de una lámpara maravillosa. Pero la literatura también es fantasía. Es ahí en donde se entrecruzan la novela y la realidad. La realidad Colombiana supera con creces la imaginación de cualquier escritor. La exhuberancia que nos brinda el trópico en nuestros recursos de flora, fauna y geografía, también parece que inunda nuestra realidad social. A mucha gente luego de contarle la realidad colombiana, piensa que uno le está mintiendo. No obstante el colombiano ya está acostumbrado a esa dosis de realismo mágico que inunda su cotidianeidad. Llevar esa condición a la literatura es solamente mostrar un pálido reflejo de la realidad que nos circunda. Por eso, para el lector no debe resultar tan difícil en la novela, determinar dónde termina la realidad, y dónde comienza la fantasía. Por lo demás, la paz tiene que llegar. En algún momento tendrán que sentarse a dialogar tal como ya se ha hecho en diferentes partes del mundo entre grupos en conflicto. En Colombia ya tenemos una experiencia en ese sentido en los años 50 entre liberales y conservadores. Si lo hacemos ahora, podremos evitar muchísimas muertes y dolor al pueblo Colombiano. Una guerra no puede durar para siempre.
Ramón Martínez. Y ¿el genio?
Jorge Arbeláez. El genio es el gran hacedor de esta historia. Pero para que ese genio salga de la lámpara, es necesario que alguien lo libere. Ese alguien bien podría ser el lector. Ese ciudadano que camina desprevenido por las calles de cualquiera ciudad, o cualquier pueblo o vereda de la ancha geografía colombiana. Ahí está el lector. El lector podría ser quien libere el genio en esta figura. En las manos del lector y de todos los Colombianos, está el que ese sueño se haga o no realidad.
Ramón Martínez: Pero ¿qué puede hacer el lector?
Jorge Arbeláez. Para que haya una pelea se necesitan dos. Para que haya una guerra también se necesitan actores en conflicto, se necesita una cultura de guerra, que en realidad no es cultura, sino anticultura. Entonces, volvamos a la cultura, volvamos a la esencia del ser colombiano, que es un ser de paz. La gran mayoría del pueblo colombiano quiere la paz, lo que pasa es que no cree que la paz pasa por él; que él puede ayudar a conseguir, a alcanzar la paz. Pero ese es el gran error. La paz pasa por el pueblo. Pasa por la señora que está en la casa, que está en su trabajo, por el niño, por el estudiante, por el obrero, claro está también del guerrillero, del paramilitar, del soldado, del político. La paz necesita de todos. La paz necesita del acompañamiento de todos y de cada uno.
Ramón Martínez. ¿Tus personajes son salidos de la realidad?
Jorge Arbeláez. En su gran mayoría son salidos de los noticieros de la televisión. Los personajes brotan de las entrevistas y de la reseñas de noticias que sobre el conflicto hacen los noticieros. Pero todo su trasegar es absolutamente novelístico, No responden a nadie en particular, y a todos en general. Yo traté de presentar a los diferentes actores de la sociedad colombiana, pero no son inspirados en nadie en particular. ¿Qué tanto responden a la realidad? El lector es el único que puede dilucidarlo.
Ramón Martínez. ¿Podemos decir que tu novela es una invitación para que el lector se involucre en la lucha por la paz?
Jorge Arbeláez. Exactamente. Eso es lo que yo intento hacer con la novela, y eso es lo que yo creo que deberíamos hacer todos los trabajadores de la cultura. Crear una cultura de paz. Que el colombiano tenga una opción diferente a la guerra. Que todos seamos multiplicadores de la paz y no de la guerra. Que el individuo se involucre en la lucha por la paz.
Ramón Martínez: ¿Y el desenlace de la novela?
Jorge Arbeláez. Los detalles que acompañan el desenlace de la novela son necesarios paraedondear la historia. Pero realmente la historia la termina es el lector. El es él único que puede decidir si la utopía se alcanza. La novela permanece como la pregunta: "Y, ¿Por qué no?" a la espera de que el lector, de que la sociedad, algún día la responda.
Ramón Martínez: Y la paz en Colombia: ¿es posible?
Jorge Arbeláez: Claro que sí. Ya tenemos una experiencia en ese campo. En el siglo pasado, los liberales y los conservadores fueron actores de un conflicto armado que generó miles de muertos. En aquella época cualquiera que se hubiera atrevido a pensar en un gobierno de liberales y conservadores habría sido tildado de loco, sin embargo, hoy podemos ver cómo en el gobierno se encuentran liberales y conservadores. ¿i la paz se pudo acordar en aquella época, por que ahora no podemos hacerlo?
Ramón Martínez: ¿Esta cerca la paz?
Jorge Arbeláez. La paz como la guerra, están a una palabra de distancia Es solamente un cambio de actitud. Y la cultura tiene mucho que ver con eso.
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